
Nace
DAVIÑA en 1912 como pequeño negocio familiar para la venta de artículos de gas (quinqués, mechas) y material para instalaciones eléctricas, viviendo a lo largo de los años una serie de avatares, que van de la explotación de una "reventa" de energía eléctrica en la zona de Escravitude a la realización de pequeñas instalaciones, que contrastan notablemente con los sofisticados montajes de los grandes y complejos edificios, públicos o privados, de nuestros días.
Varios descubrimientos van a propiciar, a partir del siglo XIX, el nacimiento de una industria, la eléctrica, que adquiere en nuestros días su máximo exponente, en cuyos antecedentes estaría el nacimiento de DAVIÑA como empresa del ramo: La pila eléctrica de Volta (1800), construcción del primer motor eléctrico por Dal Negro (1831), dínamo eléctrica de Gramme (1871), y, sobre todo, la lámpara incandescente inventada por Edison (1879).
Hicieron falta pocos años, contrariamente a lo que podría pensarse de una sociedad poco receptiva a las innovaciones, para que un invento tan revolucionario llegase a nosotros. El acta de la Sesión Municipal del Ayuntamiento de Santiago de 15 de septiembre de 1894, recoge el interés de la Corporación Municipal en sustituir el alumbrado de gas, instalado en 1872, por el más moderno de lámparas eléctricas. Pero, a pesar de esta primera y temprana experiencia, tendrían que pasar todavía algunas decádas para que el sistema se popularizase y alcanzase a todas las capas de la población.
Como muestra de las diferencias existentes con aquellos primeros años de actividad, sirva un botón: Por una instalación realizada en 1921 a Señores Hijos de V. Villar, "La Electra", nombre comercial que por entonces utiliza DAVIÑA, asociada en aquellos años al comerciante local Sr. Couto, factura 86,20 pesetas, cantidad que dista mucho de las cifras millonarias de montajes realizados en nuestros días.
Pero este enorme salto no es gratuito ni fruto de la casualidad. Atrás quedan mil y una pequeñas batallas en las que la entidad de DAVIÑA se va configurando y el equipo humano adquiere los conocimientos y experiencias necesarios para ofrecer al mercado lo que éste demanda: servicio y calidad a precios competitivos, buscando en todo momento la adaptación a las cambiantes circunstancias del mercado, normas básicas para que una organización de este tipo pueda perdurar y progresar.
 Tienda de Rúa del Villar a finales de los cincuenta |
Así, los primeros receptores de radio Ilegan a Santiago de la mano de DAVIÑA, ofreciendo a sus clientes a principios de los años sesenta el fenómeno irrepetible de la televisión, que tan arraigada está en todas las facetas de nuestra vida. Lavadoras, cocinas, frigoríficos, son aparatos que DAVIÑA pone al alcance de sus clientes en el decano establecimiento de Rúa del Villar, primero de una serie de locales en los que actualmente desarrolla su actividad comercial.
POR ESTOS AÑOS SE HIZO POPULAR ELSIGUIENTE "SLOGAN" :
Todos en Daviña mercan; todo en Daviña é mellor, porque o que vende Daviña
é ... da viña do Señor.
Hoy la realidad es muy diferente. Aquel pequeño negocio familiar cuenta con seis establecimientos abiertos al público, el penúltimo de los cuales, la confortable galería-exposición DAVIÑA DIGITAL, situada en la céntrica y comercial República de El Salvador, de Santiago, representa una apuesta de futuro para ofrecer al público gallego lo más avanzado del mercado: la tecnología digital (cámaras, sist. audiovisuales, televisión, etc). En resumen, la era digital, que está llamada a revolucionar los hábitos de nuestra sociedad.
Esa búsqueda constante de nuevas vías de negocio lleva a DAVIÑA a participar activamente en las campañas de CALOR ECONÓMICO de UNIÓN FENOSA, a través de cuya actividad cientos de hogares descubren en DAVIÑA las incomparables ventajas de este método. La aparición en 1983 de la tarifa nocturna hace que los sistemas de acumulación para calefacción y agua caliente empiecen a cobrar especial interés, teniendo en cuenta la reducción del 55 % que se obtiene en las tarifas.
Cuadro eléctrico de una
entidad bancaria de
finales de los sesenta |
La preocupación por mejorar la calidad -sus clientes son el eje central de todas sus actuaciones-, lleva a DAVIÑA a plantearse la implantación de un sistema de aseguramiento de la calidad total, proceso en el que, una vez más, es pionera en su sector. Se trata de hacer realidad ese "saber hacer" que siempre caracterizó a DAVIÑA y que se plasmó en la obtención del certificado de calidad ISO9002, una realidad prometedora de la que únicamente se pueden obtener resultados positivos.
A las importantes realizaciones de los últimos años (equipamientos hosteleros del Monte del Gozo y de la Fundación Semana Verde de Silleda; centralización semafórica, control de accesos e información de aparcamientos de la ciudad de Santiago; Parlamento de Galicia; Auditorio de Galicia; Catedral de Santiago; ...) suma la más reciente del Pabellón Multiusos de Sar, en Santiago, cuyas instalaciones, a la altura de las mejores construcciones olímpicas, son referente obligado para los grandes acontecimientos deportivos y artísticos de la ciudad del Apóstol.
Nueva tienda DAVIÑA DIGITAL |
A estas se unen otras grandes realizaciones, como el edificio Mutiusos de la Xunta de Galicia, en Lugo, en el que se albergan las distintas Consellerías, o el Hospital Comarcal "Virxe da Xunqueira", de Cee, cuyos trabajos de electricidad realizó también DAVIÑA. Sin olvidar el equipamiento de las cocinas del nuevo y moderno Hospital Clínico de Santiago (con más de 800 camas), inaugurado en el Año Santo de 1999.
Otras líneas de producto forman parte esencial de la oferta que DAVIÑA tiene a disposición de sus clientes: Informática, imprescindible en la vida cotidiana, a la que dedica un moderno establecimiento en el emblemático Centro Comercial AREA CENTRAL, de Santiago de Compostela; y aire acondicionado, insustituible para alcanzar el confort y calidad de vida a la que todos aspiramos.
Con todos estos ingredientes, es seguro que DAVIÑA seguirá dando respuesta adecuada a las necesidades de sus clientes, tarea en la que están comprometidas todas y cada una de las personas que Ia conforman.